APMY

Cabina de grabación económica

Construimos un espacio para reducir el eco durante la grabación.

En 2018 participé en este proyecto junto a mi tutor, Javi Botanz, durante el ciclo superior de Diseño y Amueblamiento. Unos amigos suyos, Marcos y Raúl, músicos de la Billy Boom Band y La Sonrisa de Julia, necesitaban un espacio de grabación en casa con sitio para una batería, micrófonos y otros equipos.

La cabina se construyó con menos de 500 € en materiales. El trabajo no se cobró: mi profesor era amigo de los músicos y nosotros participábamos como alumnos.

Trabajar dentro de una habitación

Aprovechamos los tabiques existentes y construimos tres paredes, una de ellas con puerta. También revestimos las paredes de la habitación y el techo. En el suelo ya había moqueta.

Compramos tablones de pino gallego de distintas anchuras, perfiles de pino para los bastidores y los rastreles, material acústico fabricado con fibras recicladas de ropa, bandas acústicas y tirafondos. Los rastreles eran los listones sobre los que fijaríamos el revestimiento de los tabiques existentes.

Trabajamos con herramientas sencillas: caladora, taladro, metro y nivel. Construir la cabina nos llevó dos mañanas y una tarde.

Preparar las paredes y ajustar la puerta

Fabricamos primero dos paredes sobre bastidores de pino. Colocamos el material acústico en su interior y fijamos los tablones por ambas caras, dejando separaciones de varios centímetros entre ellos. Las distintas anchuras también daban variedad al revestimiento.

Dos personas trabajan sobre una pared revestida de tablones de pino, cortando una pieza con una caladora.

Las paredes se fabricaron en la casa, con bastidores y tablones de pino.

Presentamos esas paredes en la habitación y las apuntalamos antes de tomar las medidas de la que llevaría la puerta. Repetimos el sistema de construcción y dejamos un hueco para un cristal. La intención era que quien grababa dentro pudiera mantener contacto visual con la persona que manejaba la mesa de sonido fuera.

Antes de cerrar el conjunto, colocamos rastreles, material acústico y tablones sobre los tabiques existentes. En el perímetro donde apoyarían las nuevas paredes pusimos bandas acústicas para reducir la transmisión de vibraciones en los puntos de contacto. Después unimos las paredes nuevas a las existentes.

Pared de tablones de pino presentada dentro de la habitación, con listones de apoyo y el suelo de moqueta visible.

El montaje se ajustó a la habitación y a los tabiques que ya había.

El resultado y su límite

La cabina quedó construida y se utilizó en la grabación del disco Lorca Pop, de la Billy Boom Band. El objetivo era reducir el eco dentro del espacio de grabación. El sonido seguía saliendo al exterior, así que la intervención no resolvía las molestias que podía causar a los vecinos.

Vista de la cabina desde la puerta abierta, con tablones separados por franjas de material oscuro y una guitarra en el interior.

La cabina construida: el material entre los tablones queda visible desde el interior.

El disco incluye una dedicatoria a «javi y sus alumnos» por la construcción de la cabina.

Los menos de 500 € correspondían a la compra de materiales. En el relato original estimé que la mano de obra habría rondado los 800 €, aunque no se facturó. El coste de los materiales por sí solo no describía todo el trabajo necesario.

Participar en esta construcción me animó a continuar con Wood Teardrop. Aquí había trabajado con mi tutor y otros alumnos en una casa, adaptando el montaje a un espacio existente y a una necesidad concreta de los músicos.

2018. Participación en la construcción durante el ciclo superior de Diseño y Amueblamiento, junto a Javi Botanz y otros alumnos. Bastidores y revestimiento de pino, material acústico de fibras textiles recicladas y bandas en los puntos de apoyo.

Fotografías: Antonio Madrazo.

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