CBG Agents: un año aprendiendo en YouTube
Publicar vídeos me ayudó a aprender edición y a perder el miedo a hablar.
El 27 de julio de 2015 un amigo y yo creamos CBG Agents, un canal de videojuegos. Él tenía un trabajo estable y yo encadenaba trabajos temporales después de un intento de empresa que no había salido bien. Quería aprovechar el tiempo para aprender montaje, edición y retoque de imágenes, y ganar soltura al hablar ante una cámara.
Conocía los blogs y tenía algunas nociones de identidad visual. De la comunidad de YouTube sabía poco. Además, tenía una biblioteca de juegos en Steam que quería ir probando. El canal reunía esas dos cosas: compartir la afición por los juegos y aprender a preparar algo que otras personas pudieran ver.
Objetivos antes de entender el canal
Nos marcamos tres cifras para el primer año: 100 suscriptores, 365 vídeos y 36.500 visualizaciones. La última salía de imaginar que todos los vídeos serían vistos al menos una vez por los cien suscriptores que esperábamos conseguir.
Entonces me parecía una cuenta lógica. Todavía no sabía cómo se relacionaban publicar, conseguir suscriptores y lograr que alguien volviera a vernos.
Queríamos subir juegos que nos apetecieran. Al principio eso significaba recorrer nuestra biblioteca, sin centrar el canal en los títulos más populares. Después incorporamos también novedades que nos interesaban. El contenido lo decidíamos entre lo que queríamos jugar y lo que íbamos aprendiendo al publicarlo.
Aprender con los primeros vídeos
Los primeros vídeos eran muy mejorables. Publicarlos cuando apenas nos veía nadie me sirvió para quitarme el miedo a hablar. Los primeros seis meses fueron sobre todo de aprendizaje.
Mientras conocía otros canales descubrí que me gustaban las partidas organizadas como series. Empecé a trabajar en ese formato. La edición, el montaje y las imágenes del canal fueron parte de la práctica, junto con la forma de explicar lo que estaba haciendo mientras jugaba.
Un año después el contenido estaba más elaborado y planificado. Seguía teniendo margen de mejora, pero ya podía comparar lo que publicaba con aquellos primeros vídeos y reconocer el trabajo aprendido.
El canal era compartido. Cuando hice el balance, yo solía subir dos vídeos a la semana, a veces cuatro. Mi compañero publicaba otros dos y hacía directos de vez en cuando. El ritmo de publicación reunía las aportaciones de ambos.
Encontrar gente con la que contrastar el trabajo
Primero recurrimos a nuestros amigos y después a Facebook, Twitter y Forocoches para dar a conocer el canal. El apoyo cercano ayudaba, pero no bastaba para encontrar personas interesadas en aquellos juegos.
En Forocoches coincidí con otros creadores. Leí consejos de gente con más experiencia y participé en un grupo de Skype donde compartíamos vídeos y formas de trabajar. Conocimos a personas que nos apoyaron cuando todavía estábamos aprendiendo.
También apareció una práctica con la que no me sentía cómodo: intercambiar suscripciones. Mi compañero la utilizaba; yo no quería recomendar contenido que no me interesaba. Formó parte de cómo intentábamos darnos a conocer, aunque no podía separar su efecto del resto del trabajo del canal.
Buscar público me obligó a pensar en algo más que producir vídeos. Conseguir una suscripción y conseguir que alguien siguiera viendo nuestras series eran cosas distintas.
Mirar el primer año sin perder el contexto
En agosto de 2016 hice un balance del periodo entre el 27 de julio de 2015 y el 27 de julio de 2016. Habíamos superado el objetivo inicial de suscriptores y de vídeos. En el relato hablaba de algo más de quinientos suscriptores, unos cuatrocientos vídeos y cerca de treinta mil visualizaciones. El objetivo de 36.500 visualizaciones se había quedado por encima del resultado.
La captura del resumen anual recoge 29.764 visualizaciones, 119.653 minutos vistos y una duración media de reproducción de 4:01. El canal no estaba monetizado. Esas cifras correspondían al periodo del balance.
Resumen anual conservado del balance de 2016. La tarjeta de suscriptores muestra 562; el encabezado indica 440 vídeos. Son los contadores visibles en aquella captura.
La serie diaria mostraba una subida irregular, con picos y jornadas más bajas. Habíamos acumulado mucho trabajo, pero el crecimiento no seguía un ritmo constante. Tampoco habíamos conseguido un vídeo que concentrara una gran cantidad de visitas.
Evolución diaria durante el primer año. El gráfico muestra el recorrido, sin identificar qué produjo cada pico.
Las guías estaban entre nuestros vídeos más vistos, pero a mí no me gustaba hacerlas. Que un formato funcionara mejor no lo convertía en lo que quería publicar. Tenía que encontrar una relación entre el esfuerzo, el interés del público y lo que seguía disfrutando.
Bajar la presión para seguir disfrutando
Al principio me había pasado convertir la publicación en una obligación. Tuve que bajar el ritmo de exigencia para conservar el interés por hacerlo.
En una de las respuestas del balance conté que PCM concentraba prácticamente la mitad de las visualizaciones del canal. Disfrutaba haciendo esos vídeos e intentando mejorar un poco en cada uno. El juego también me había ayudado a recuperar mi afición por el ciclismo.
El canal seguía siendo pequeño. Estábamos empezando a formar una comunidad y habíamos conocido a gente con la que compartir el trabajo. Yo había mejorado en edición, retoque de imágenes y soltura al hablar, que eran los motivos por los que había empezado.
En aquel primer año, seguir aprendiendo y disfrutar de los juegos era suficiente para continuar. La presión por crecer tenía que dejar sitio a eso.
Canal compartido desde julio de 2015. Balance publicado en Forocoches en agosto de 2016. Edición, montaje, identidad visual y comunicación; experiencia y estadísticas de aquel periodo.

